Por qué tu clasificación ABC está matando tu negocio... y no lo sabes
12 ene 2026
Mientras tú sigues mirando dashboards con clasificaciones ABC, tu competencia está tomando decisiones con análisis multidimensionales. La pregunta no es si vas a evolucionar tu forma de segmentar clientes. La pregunta es si lo harás antes de que sea demasiado tarde.
Hace unos días, un director comercial me mostró orgulloso su nueva herramienta de BI. Dashboards impecables, visualizaciones elegantes, clasificación ABC automática de sus 280 clientes.
"Mira", me dijo señalando la pantalla. "68 clientes A. Son el 80% de mi facturación. Ahí es donde concentro recursos."
Le pregunté: "¿Y cuántos de esos 68 están destruyendo tu margen?"
Silencio.
Dos semanas después, tras analizar sus datos, descubrimos que 23 de sus clientes A -un tercio- operaban con margen negativo o inferior al 5%. Estaba subsidiando a sus clientes más grandes con la rentabilidad de los pequeños.
No es un caso aislado. Es una epidemia.
El ABC: Una herramienta del siglo XX en un mundo del siglo XXI
La clasificación ABC nació en un contexto donde:
Los ciclos de producto eran largos y estables
El coste de servir era relativamente uniforme
El volumen era el proxy perfecto del valor
La información era escasa y cara de procesar
En ese mundo, ABC tenía sentido. "Céntrate en el 20% que genera el 80%" era sabiduría accionable.
Pero ese mundo murió.
Hoy:
Los ciclos de producto se miden en trimestres, no en décadas
El coste de servir varía hasta un 300% entre clientes del mismo tamaño
El volumen sin margen es crecimiento cancerígeno
Tenemos más datos de los que podemos procesar
Y seguimos usando la misma segmentación unidimensional de 1951.
Los tres pecados capitales del ABC
Pecado 1: Confunde volumen con valor
Un cliente que factura 2M€ con margen del 3% vale menos que uno que factura 400K€ con margen del 25%.
Pero ABC los clasifica como A y C respectivamente.
Tu equipo comercial invierte 5 veces más tiempo en el primero. Lo mimas, lo cuidas, celebras su crecimiento en las reuniones de equipo.
Mientras tanto, el cliente C -tu auténtico generador de valor- recibe migajas de atención.
Resultado: El A crece (destruyendo más margen), el C se frustra y empieza a mirar alternativas.
Pecado 2: Es estático en un mundo dinámico
ABC es una foto. Tu negocio es una película.
Un cliente clasificado como A hace 18 meses puede estar en declive terminal. Pero la inercia organizacional hace que sigas tratándolo como cuenta prioritaria.
Inversamente, un cliente B puede estar en trayectoria de crecimiento exponencial, pero tu asignación de recursos no se ajusta hasta que ya es tarde o hasta que la competencia lo captura.
El ABC no te dice:
¿Hacia dónde se mueve cada cliente?
¿Cuándo revisar la estrategia?
¿Qué triggers anticipan cambios?
Te da una etiqueta. No un sistema de navegación.
Pecado 3: Prescribe estrategia uniforme para realidades diversas
Tu manual dice: "Clientes A → KAM dedicado. Clientes B → Comercial generalista. Clientes C → Tech-touch."
Perfecto. Excepto que:
Ese cliente A con 10 años de relación y margen excelente no necesita KAM. Necesita no ser molestado.
Ese cliente B con altísimo potencial pero relación incipiente necesita MÁS recursos que muchos A.
Ese cliente C con margen del 40% en un nicho específico es oro y lo estás tratando como commodity.
Una dimensión (volumen) no puede prescribir estrategias para realidades multidimensionales.
El coste oculto del ABC: tres historias reales
Historia 1: El distribuidor de logística
Cliente clasificado como A durante 5 años. Facturación estable de 3.2M€.
Cuando analizamos:
Margen real: 2.1% (después de coste de servir)
Rotación de cartera: 180 días vs. media de 45
Incidencias de calidad: 23 por trimestre vs. media de 3
Precio por unidad: -18% vs. media del portfolio
Este cliente estaba:
Ocupando líneas de crédito que bloqueaban a clientes buenos
Consumiendo recursos desproporcionados de customer service
Presionando precio constantemente (con éxito, por su etiqueta A)
Generando apenas €67.000 de margen vs. €350.000 esperables en su volumen
Decisión: Renegociación integral. Aumento de precio 12% o separación elegante.
Resultado: El cliente aceptó 8% de incremento y redujo incidencias. Liberó recursos para crecer con otros clientes. Margen pasó a 8.7%.
Pregunta: ¿Cuántos años perdiste subsidiando este tipo de clientes porque tu ABC los etiquetó como estratégicos?
Historia 2: La empresa de software B2B
Tenían 15 clientes clasificados como C (por volumen). Enfoque: minimal touch, renovaciones automáticas, poco seguimiento.
El análisis reveló:
8 de esos 15 tenían margen >35%
5 de esos 15 trabajaban en sectores verticales con enorme potencial (construcción, logística fría)
3 de esos 15 tenían NPS de 80+ y estaban encantados
0 esfuerzo en expansión plays con ellos
Mientras tanto, recursos concentrados en 4 clientes A que tenían:
Margen promedio: 12%
NPS: 35
Tasa de renovación: 67% (vs 98% de los C)
Decisión: Reasignación radical. Los C de alto margen recibieron atención premium.
Resultado en 18 meses:
11 de los 15 clientes C crecieron entre 80-240%
2 se convirtieron en casos de éxito/referencia
Margen agregado del grupo creció 340%
Pregunta: ¿Cuántos clientes C tienes que son diamantes en bruto que estás ignorando?
Historia 3: La distribuidora farmacéutica
300 farmacias clasificadas ABC por volumen.
Descubrimos 4 subgrupos escondidos en la clasificación:
Grupo 1 - "Vampiros A" (18% de los A)
Alto volumen, margen negativo
Estrategia anterior: mimar
Nueva estrategia: renegociar o exit
Grupo 2 - "Potencial dormido" (31% de los B)
Volumen medio, margen excelente, enorme potencial no capturado
Estrategia anterior: touch ligero
Nueva estrategia: hunters agresivos, expansion plays
Grupo 3 - "Vacas de Cash silenciosas" (40% de los C)
Bajo volumen, margen espectacular, altísima recurrencia
Estrategia anterior: ignorar
Nueva estrategia: retención premium, no molestar, escuchar
Grupo 4 - "Estratégicos reales" (15% de los A)
Alto volumen, buen margen, relación excelente, potencial adicional
Estrategia anterior: correcta por casualidad
Nueva estrategia: mantener pero con foco en innovación conjunta
Resultado: Mismos recursos comerciales. +23% margen. +12% volumen cualificado.
Pregunta: ¿Cuántos subgrupos ocultos tienes tú?
¿Por qué seguimos usando ABC si es tan limitado?
Cuatro razones:
1. Es fácil Calcular ABC requiere una sola columna: facturación. Cualquier Excel lo hace.
2. Es familiar Lleva 70 años en los libros de texto. Generaciones de directivos lo aprendieron. Cuestionar ABC es cuestionar la ortodoxia.
3. Es tranquilizador Tener etiquetas claras (A, B, C) da sensación de control. Aunque ese control sea ilusorio.
4. No sabíamos que había alternativa viable Clasificaciones multidimensionales sofisticadas eran caras, lentas, inaccesibles para mid-market.
Hasta ahora.
Qué hacer: tres pasos
Paso 1: Audita tu ABC ahora mismo
Toma tus clientes A y responde:
¿Cuál es el margen REAL (no el bruto) de cada uno?
¿Cuál es el coste de servir de cada uno?
¿Cuál es su trayectoria (creciendo, estable, declinando)?
¿Cuál es la calidad de tu relación con ellos?
¿Cuánto potencial adicional tienen realmente?
Si no puedes responder estas 5 preguntas con datos, no tienes segmentación. Tienes etiquetas.
Paso 2: Identifica tus vampiros
Busca clientes que cumplan 3+ de estos criterios:
Alto volumen + bajo margen (<10%)
Alto coste de servir (incidencias, cobros difíciles, presión de precio constante)
Relación transaccional pura (te ven como commodity)
Bajo potencial de mejora
Estos clientes te están costando oportunidad. Cada hora que inviertes en ellos es una hora que no inviertes en clientes de verdadero valor.
Acción: Renegociación estructurada o separación elegante. No es fácil. Pero es necesario.
Paso 3: Encuentra tus diamantes escondidos
Busca clientes que cumplan 3+ de estos criterios:
Margen excelente (>25%)
Bajo coste de servir
Alta satisfacción/NPS
Potencial no capturado (solo usan 20-40% de tu portfolio)
Sector/vertical con alto potencial
Estos clientes son oro. Y probablemente los estás ignorando porque tu ABC los clasificó como B o C.
Acción: Reasigna recursos. Experiencia premium. Expansion plays agresivos.
La pregunta final
Si tu CFO te preguntara: "¿Qué porcentaje de tus clientes A deberían realmente serlo?", ¿qué responderías?
Si tu respuesta es "todos, porque A son los que más facturan", no tienes una estrategia comercial.
Tienes una hoja de Excel con fórmulas del siglo pasado.
Y mientras tú sigues mirando dashboards con clasificaciones ABC, tu competencia está tomando decisiones con análisis multidimensionales.
La pregunta no es si vas a evolucionar tu forma de segmentar clientes.
La pregunta es si lo harás antes de que sea demasiado tarde.
Lluis Vilella
CEO, AI ON SALES
Especialistas en Analytics Comercial Prescriptivo: Del dato a la acción
¿Quieres saber cuántos de tus clientes A están realmente creando valor? Hablemos.
